Despojo

Junto a las formas de violencia más brutales, como la tortura y la extracción de órganos, una forma silenciosa y sistemática de violencia que se está perpetrando contra Falun Gong en gran escala es la indigencia y el desplazamiento interno.

Aunque el número de adherentes de Falun Gong forzados a estar sin hogar y vivir como fugitivos se desconoce actualmente, incontables testimonios, e informes de decenas de miles de adherentes desaparecidos en China continental sugieren que la indigencia es predominante. Hay varias razones para este fenómeno.

Primero, los practicantes de Falun Gong han sido expulsados de escuelas y universidades, despedidos de sus trabajos, y se les han negado oportunidades de readmitirles debido a sus creencias o resistencia abierta a la persecución (más sobre la persecución en el trabajo y la escuela). Esta situación, además, ha persistido más de ocho años. Sin ningún medio económico restante, aquellos que ya no pueden depender del apoyo de familia y amigos se vuelven gente sin hogar.

Segundo, los adherentes han sido forzados a la bancarrota debido al robo y a la extorsión. Es sabido que la policía, la oficina 610, y policías locales han saqueado las casas de los adherentes después de arrestarles. En otros casos, la policía ha extorsionado a familiares grandes cantidades dinero para asegurar la liberación de sus parientes y librarles de la tortura.

Tercero, muchos adherentes se han vuelto fugitivos sin hogar para evitar mayor persecución. Después de ser repetidamente encarcelados y torturados, y conociendo la arbitrariedad de tales arrestos que pueden darse siempre que los policías reciban nuevas órdenes o cuando se aproxima un aniversario importante, los adherentes han elegido abandonar sus casas y vagar de lugar en lugar para escapar de sus perseguidores.

Además de la oficina 610 y fuerzas de policía locales, el partido comunista chino también emplea un sistema de comités de barrios y calles. Muy parecido al sistema usado en la Alemania del Este, este sistema de vigilancia de la RPC en los barrios o distritos emplea a personas retiradas que pasan sus días espiando e informando de sus vecinos – no por robar sino por pegar carteles, distribuir folletos o meditar. Con tal sistema poniéndose en práctica, los practicantes de Falun Gong no pueden sentirse seguros viviendo en un sitio por un tiempo prolongado y deambulan como vagabundos de lugar en lugar.

Cuarto, algunos adherentes han abandonado sus casas para aliviar el sufrimiento de sus familiares por la presión de la policía. El acoso no termina cuando los practicantes de Falun Gong son liberados de detención. Al regresar a casa los adherentes enfrentan visitas frecuentes, a veces diarias, de policías y funcionarios locales. Los visitantes intentan encontrar el paradero de otros practicantes de Falun Gong al igual que asegurarse de que el adherente recién liberado mantiene “puntos de vista correctos”. Tales visitas no siempre son cordiales.

Finalmente, los hijos de adherentes de Falun Gong tampoco se han librado. Con ambos padres encarcelados, huyendo de la persecución o asesinados, niños tan jóvenes como Kaixin de tres años han tenido que valerse por sí mismos. Mientras que algunos han ido a vivir con familiares o adherentes que conocían a sus padres, otros se han convertido en niños sin hogar.

Algunos practicantes de Falun Gong han podido escapar al sur de Asia u otros países y encontrar asilo gracias a los países anfitriones. Sin embargo, un número mucho mayor, se ha desplazado internamente, o como los chinos dicen, en el exilio en su propio país para escapar de la persecución.

Además de requerirles su identificación para alquilar un apartamento o recibir un salario, a los ciudadanos chinos se les puede requerir presentar su tarjeta de identificación a la policía arbitrariamente en cualquier momento. Temiendo ser reconocidos como practicantes de Falun Gong, y en algunos casos estando ya en listas de búsqueda por el delito de distribuir folletos, los adherentes no pueden establecer una vida nueva o sentirse seguros en ningún lugar en China.

 

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