El Motivo

“¿Por qué Falun Gong es perseguido en China? ¿Por qué el partido comunista chino (PCCh) prohíbe Falun Gong? ¿Por qué el gobierno chino ve a Falun Gong como una amenaza?” A continuación se encuentran algunas respuestas. Aunque aquí están presentadas como explicaciones claras, las diferentes razones están, obviamente, interconectadas de muchas maneras.

 Al final de la página también son examinadas algunas explicaciones citadas muchas veces que yacen en un razonamiento frágil:

La explicación de los números: Falun Gong se volvió muy popular muy rápido
Falun Gong, que fue enseñado en público por primera vez en 1992, llegó a tener un número de 70 millones de practicantes en China sólo siete años más tarde, de acuerdo con los estimados del gobierno chino (fuente). Falun Gong se volvió, como lo describió el “U.S. News and World Report”  en 1999 “la organización voluntaria más grande en China, más grande que el partido comunista”, cuyos miembros en ese entonces llegaban a los 65 millones. El partido comunista se vio intimidado por este rápido crecimiento de popularidad y temía que pudiera encontrar competencia en Falun Gong.

Más evidencia que el parido temía la popularidad de Falun Gong viene del hecho que cuando los libros de Falun Gong se convirtieron en “bestselers” en 1996, su publicación fue inmediatamente prohibida.

La explicación del control: Falun Gong creció demasiado independiente para el gusto del partido
Algunos líderes del partido comunista también vieron la independencia de Falun Gong como una amenaza. La independencia de Falun gong se volvió evidente en la habilidad de sus practicantes, que podían ser encontrados por toda China y en todos los estratos sociales, para comunicarse entre ellos y organizar sus propias actividades (incluyendo una reunión a gran escala para apelar al gobierno en respuesta a los abusos). El partido totalitario, que hasta la fecha continúa controlando directamente los medios de comunicación, las cortes, el sistema de educación y las instituciones religiosas, vieron en la independencia de Falun Gong y la habilidad de coordinar actividades un precedente peligroso.

El hecho de que entre los practicantes de Falun Gong se encontraran muchos miembros dedicados del partido no tranquilizó al régimen, por el contrario, encendió sus temores de estar compitiendo con Falun Gong.

La explicación de la brecha ideológica: Falun Gong promueve una serie de valores diferentes a los del partido
A pesar que China cambió a una economía de mercado en las recientes décadas, el ateo partido comunista todavía se aferra no sólo al sistema leninista de gobierno, sino también a una ideología oficial marxista (aunque pocos funcionarios realmente crean en ello). Este punto fue ilustrado en 2006 por la campaña de “preservar la naturaleza progresista del PCCh” de Hu Jintao. (noticias). 

Algunos líderes del partido vieron a Falun Gong, con su creencia en la existencia de budas, daos y dioses y su convicción de que cualquiera puede alcanzar un reino divino a través del auto refinamiento, en conflicto con la ideología del partido.

Mientras eso es verdad para cualquier religión en China, es también verdad que todas las religiones en China han sido, y en muchos casos siguen siendo, perseguidas por el PCCh. Las diferencias yacen en el grado de persecución, el número de gente involucrada y la cantidad de esfuerzo que el partido pone en la persecución de cada grupo en particular y en cada momento dado.

La agencia de noticias Xinhua, la portavoz oficialista de la propaganda del PCCh, admitió esto en 1999. “En realidad, el principio de la llamada ‘verdad-compasión-tolerancia’, principio enseñado por Li Hongzhi [fundador de Falun Gong]” declaró con orgullo Xinhua, “no tiene nada en común con el progreso social cultural y ético que estamos esforzándonos en lograr”.

Irónicamente Xinhua tocó un tema que para el PCCh es una realidad vergonzosa: Falun Gong es la práctica de Verdad, Compasión y Tolerancia, mientras que por más de medio siglo el partido comunista ha gobernado a través de mentiras, abusos y violencia.

La explicación del factor individual: los celos de Jiang Zemin y las maniobras oportunistas jugaron un papel decisivo

La decisión de Jiang Zemin de lanzar la campaña contra Falun Gong recibió poco apoyo genuino de otros líderes del partido. El entonces primer ministro Zhu Rongji tomó una posición conciliadora hacia Falun Gong y alguna evidencia sugiere que el líder actual Hu Jintao tampoco vio a Falun Gong como un problema. (ver informe). 

Pero con un puñado de seguidores, liderados por Luo Gan, Jiang dictó la posición anti Falun Gong al presentar al grupo como una de las mayores amenazas al partido, tildando a Falun Gong como una “organización de culto demoniaco” (analysis), creando la Oficina 610, y empujando hacia adelante la legislación que justifica la prohibición. (ver informe de Human Rights Watch). 

¿Por qué haría Jiang tal cosa? Por dos razones. Primero, por más cómico que parezca, mucha evidencia sugiere que Jiang estaba profundamente celoso de la popularidad de Falun Gong y que la vio como una amenaza a su propio deseo de pasar a la historia como el tercer líder más importante del PCCh (siguiendo a Mao Zedong y a Deng Xiaoping)

Segundo, como el analista Willy Lam y otros han sugerido, Jiang vio una oportunidad –al atacar a Falun Gong y crear una campaña estilo maoísta junto al estado de crisis que lo acompañaba–para usar la campaña para promover “lealtad hacia él mismo” y maniobrar para ganar políticamente. (ver informe de CNN).

Aunque Jiang empezó oficialmente a transferir el poder a Hu Jintao a fines de 2002, miembros de la facción política de Jiang se quedaron en altos puestos dentro de los aparatos del politburó y de la seguridad del partido. Esta gente, como el vice-presidente Zeng Qinghong y Luo Gan, jefe del comité político legal han sido capaces de mantener y hasta intensificar la campaña. Sin embargo, esporádicos reportes que vienen de China, revelan tensiones entre la facción de Jiang y Hu Jintao sobre la política hacia Falun Gong.

La explicación de que el PCCh está haciendo de las suyas otra vez: Para sobrevivir el régimen ha tenido como objetivo a diferentes grupos
Como el libro Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista ilustra, durante sus casi seis décadas en el poder, el PCCh ha llevado a cabo una campaña tras otra poniendo como objetivo a varios grupos. Los Nueve Comentarios explica como el partido ha aplicado repetidamente la regla del 95-5: Le dice a la gente que sólo un pequeño número de gente es el objetivo; el 95 por ciento “los buenos” no serán afectados en cuanto se desasocien claramente del 5 por ciento de “los malos”. De esta manera, el grupo que tienen como objetivo es rápidamente aislado. Amigos, colegas, compañeros de escuela y hasta familiares se apresuran a ser identificados con la mayoría “buena” por miedo a ser perseguidos.  

El truco es que el “grupo de los malos” que es el 5 por ciento, rota constantemente. Al principio era la gente adinerada y sus familias, luego la gente con conexiones fuera del país, aquellos con creencias religiosas, los intelectuales, los que abogan por la democracia, y así… ahora es Falun Gong.

Mientras es verdad  que aquellas campañas se han vuelto cada vez menos frecuentes desde la muerte de Mao Zedong en 1976, la campaña contra Falun Gong desde 1999 en adelante, con su uso de propaganda, juicios falsos, sesiones de estudio y campos de trabajos forzados, nos hace recordar a la era de Mao.

A través del curso de las décadas, es muy raro encontrar a una persona que no tenga un amigo cercano o un familiar que haya sido severamente perseguido en algún momento dado. Mientras llevan sus vidas diarias, la población entera en realidad vive con un temor oculto. El partido puede rápidamente aprovecharse de este miedo cuandoquiera que lo necesite para reforzar su control.

Otras explicaciones que han sido citadas algunas veces pero que son menos que convincentes:

La explicación de la amenaza: Falun Gong es un peligro para la sociedad
Para los funcionarios chinos en el ministerio de relaciones exteriores, embajadas y consulados, así como periodistas y eruditos chinos que siguen la línea del partido, la explicación es simple: primero no hay persecución alguna que esté sucediendo, toda la tal llamada “evidencia” simplemente consiste en rumores y tejidos inventados por hostiles fuerzas anti China. Segundo, Falun Gong es prohibido porque es una amenaza a la sociedad y cualquier gobierno racional haría lo mismo.

En realidad el partido comunista es el único gobierno que ha prohibido a Falun Gong mientras es practicado libremente alrededor del mundo en más de 70 países. Tampoco el partido ha sido capaz de explicar cómo decenas de miles de personas practican Falun Gong sólo a 160 kilometros de distancia en Taiwán sin que el gobierno o los medios de prensa se quejen que sea una amenaza. En realidad, en Taiwán, que es culturalmente similar, la situación es totalmente la opuesta: los funcionarios taiwaneses elogian a Falun Gong, los estudiantes lo toman para obtener créditos extras y es enseñando en las prisiones a los prisioneros como parte de su programa de rehabilitación. (informe).

La explicación del choque: lo del 25 de abril de 1999 llevó a la prohibición
Algunos arguyen que Falun Gong fue prohibido porque cometió el error de cálculo de llevar a cabo una protesta a gran escala justo frente a Zhongnanhai, la residencia de los líderes del partido, el 25 de abril de 1999.

No hay duda que la reunión del 25 de abril (informe), que en realidad estaba dirigida a la oficina de peticiones del consejo de estado, no al vecino grupo residencial Zhongnanhai, fue un desarrollo clave. Más importante aún, esa reunión marcó el punto en que Jiang Zemin empezó a liderar la política anti Falun Gong.

Aún así, además de ser legal bajo la constitución china, esa reunión fue una reacción a formas de persecución tempranas que ya estaban ocurriendo. Sucedió tres años después de la prohibición de la publicación de los libros de Falun Gong, después de dos años de crítica en los medios de prensa manejados por el estado y el acoso por la seguridad del estado, y fue una reacción inmediata al arresto y golpiza de practicantes en la ciudad vecina de Tianjin. Si no hubiera habido una persecución llevándose a cabo en ese momento, ¿para qué se hubieran molestado 10.000 personas en apelar al gobierno para que deje de perseguirlos?

La explicación de la memoria colectiva: los líderes del partido temen otra rebelión religiosa
De acuerdo con esta explicación, los líderes del partido vieron en Falun Gong similitudes con movimientos religiosos pasados que se volvieron violentos y que destronaron a dinastías, así como los turbantes amarillos de la dinastía Han, las diferentes sectas de loto blanco, y los levantamientos de los Taiping y los Boxer de la dinastía Qing. El paralelo es, sin embargo, uno muy limitado. A diferencia de aquellos grupos del pasado, Falun Gong no está interesado en ganar poder político y rechaza por completo el uso de violencia.

Aún si hay algunos que temen que Falun Gong se pudiera convertir en algo parecido a esas rebeliones del pasado, la total respuesta no violenta de Falun Gong a la persecución desde el primer día, debería haber hecho desaparecer hace mucho tiempo esos temores.

Finalmente, Falun Gong ha llegado a oponerse al partido comunista solo después de años de persecución. Las actividades de Falun Gong simplemente se enfocan a terminar con la persecución de gente inocente. Las escrituras del Senor Li (http://www.falundafa.org/sp/libros_1.htm) y las opiniones expresadas por practicantes de Falun Gong en China y en el extranjero, ponen en claro que Falun Gong no tiene interés en tomar el poder político en China.

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