Las mujeres de Falun Gong cuentan relatos desgarradores de abusos físicos y sexuales en cautividad. Han sido violadas con palos de escobas o picanas eléctricas causando hemorragias en la vagina. Les han agujereado el pecho con alambres y han sido víctimas de violaciones en banda.
Desde que el partido comunista chino prohibió a Falun Gong en 1999, las autoridades de este han utilizado una gran variedad de mecanismos en sus intentos de forzar a los practicantes a renunciar a su fe y finalmente destruir el grupo espiritual. Estas estrategias van desde el uso de tortura extrema al abuso sexual, de la intimidación y hostigamiento a los familiares de los practicantes, al establecimiento de una fuerza fuera de la ley para implementar las políticas de erradicación.
La Oficina 6-10, nombrada así por su fecha de creación, 10 de junio de 1999, es una fuerza policial vestida de civil, responsable de llevar a cabo la misión de eliminar a Falun Gong.
La tortura bajo custodia se ha llevado miles de vidas de practicantes de Falun Gong desde que el partido comunista comenzó a perseguirlos en el año 1999.
Abundante evidencia revela un cuento terrible de asesinatos y mutilación en China. Testigos y cirujanos chinos revelaron que miles de personas de Falun Gong son asesinados por sus órganos, los cuales son vendidos y trasplantados por enormes cantidades de dinero.
The Chinese Communist Party has been carrying out massive arrests across the country, spanning several provinces and many cities, according to numerous sources in China. The arrests are targeting anyone believed to have an affiliation with Falun Gong, and witnesses say that some cities are being controlled under martial law conditions.
During the Chinese Spring Festival in 2003, Liu Jie, a 37-year-old woman practitioner was tortured to death for peacefully distributing greeting cards with the Chinese characters for "Truthfulness-Benevolence-Forbearance" on them.
Ms. Xiaoyun Fu from Wuhan City was tortured to death last month by Chinese police.
According to a February 2001, Chinese state-run media report, Ms. Yanying Wu and her brother had quickly "renounced" Falun Gong under the "care" of the Chinese Communist Party and moved on to become "rich" grape farmers.
The defense counsel in the Hong Kong case charging peaceful Falun Gong demonstrators with obstructing the sidewalk cited "over policing" and "unprofessional" behavior among the Hong Kong police during violent arrests last March.